Esta tercera camiseta conmemora al Gran equipo de Los Albañiles, Silva y Acosta, que en base a su juego sencillo y elegante logró hacerse un nombre en la historia del Fútbol Argentino.
El 28 de Noviembre de 1964 Lanús se corona campeón de Primera B, segundo titulo de ascenso en la historia de la institución. Durante ese año, se consolidó la dupla de Bernardo Acosta, centro delantero paraguayo de las inferiores del Club y de Ángel Silva, un atacante proveniente de la Reserva de Chacarita Juniors dotado de una técnica depurada. Los Albañiles fueron protagonistas de una de las mejores etapas futbolísticas del Club y marcaron a fuego los corazones de toda una generación de Granates.
El punto más alto en lo deportivo lo encontraron en el Metro de 1968, cuando el Grana luchó hasta las últimas fechas la posibilidad de jugar las finales de ese torneo, que finalmente coronó a San Lorenzo de Almagro.
Los Albañiles regalaron un juego vistoso y generoso que supo ser reconocido por todos los hinchas del futbol de aquellos años. Goleadas que quedaran para el recuerdo como el 7 a 2 a Quilmes como visitante en 1967, que le valió al Grana asegurarse el pasaje para el Nacional de ese mismo año. Bernardo Acosta fue goleador de aquél Metro con 18 tantos y además, logró el record de ser el único jugador en marcar 4 y 5 goles en un partido del mismo campeonato. También por aquellos años, hizo sus primeras armas en la Primera del Club uno de sus máximos ídolos futbolísticos de todos los tiempos: Ramón Cabrero.
Sencillamente Elegante, el homenaje de la Subcomisión del Centenario a una época inolvidable de la centenaria historia del Club Atlético Lanús



