Grito desaforado en el último suspiro

Es un grupo, un bloque compenetrado en los objetivos, que cumple con el paradigma de la relevancia de una sintonía fina colectiva para cosechar logros. Esta noche de abril se produjo una nueva demostración de la idiosincrasia del Lanús modelo Barros Schelotto, ya que los dos centrales suplentes aportaron los gritos de una remontada épica, justamente ellos que tuvieron que reemplazar a la mejor zaga del fútbol argentino. El Granate conquistó un gran triunfo 2-1 frente a Santos Laguna, con un gol en el instante final de Martínez, que le permitió comenzar positivamente la llave de octavos de final de la Copa Libertadores.
 
El elenco del Mellizo supo revertir una historia complicada, ya que arrancó abajo por el tanto de Quintero y primero lo empató con la aparición de Monteseirín, para luego sellar la victoria con el testazo salvador del Chaco.
 
Las ausencias obligadas por suspensión de Izquierdoz, Somoza y Silva, sumada a la lesión de Goltz, generaba una prueba para el Grana, que se enfrentaba a un duro conjunto mexicano, en la búsqueda del sueño de avanzar por primera vez a los cuartos del torneo continental más importante. No obstante, el equipo de Guillermo exhibió convicción para atravesar este desafío, así como ostentó temple para recuperarse de un trámite adverso, un funcionamiento irregular y la propuesta conservadora del oponente.
 
La historia comenzó enmarcada en las imprecisiones, dado que Lanús sufrió desconexiones en su progreso en el campo y no halló claridad para romper las líneas del Santos Laguna. Empero, el local se erigió en el único protagonista que asumió las responsabilidades de las acciones, en contraposición de los aztecas, quienes decidieron plantarse en su terreno, esperar y cerrarles los espacios, con una intensa presión a la pelota.   
 
El Granate demostró dificultades para trasladar el esférico con fluidez a su tridente ofensivo, del cual Astina se mostró como el más peligroso por izquierda, provocando varias faltas de su marcador, que debió haber sido expulsado. En ese contexto de pelea de Lanús contra sus propias complejidades y un rival cauteloso, se generaron pocas ocasiones de peligro. El Pulpo González rompió la monotonía con un fuerte remate de media distancia, que Sánchez envió al córner. Por su parte, el conjunto mexicano sólo acercó un tibio disparo de Quintero, que pasó cerca del caño izquierdo de Marchesín.
 
Tras las charlas en vestuarios, Guillermo cambió de bandas a Astina y Acosta, lo que provocó mayor intervención del Laucha. El Granate logró trastocar su andar, con un poco más de pulcritud en las combinaciones y paciencia para mover el balón, aunque sin profundizar en la zona caliente.
 
La visita mantuvo su apuesta conservadora, pero se encontró con un premio exagerado, cuando a los 12 minutos se produjo una jugada azarosa, que comenzó en un rechazo defectuoso de Blanco, que derivó en un lateral. Del saque de banda la defensa granate perdió la marca de Quintero, quien definió fuerte y alto en el primer palo para abrir el marcador.
 
La tripulación de Barros Schelotto siguió instalada en campo enemigo, intentando destrabar el cerrojo del Santos. En uno de los enésimos tiros de esquina de Ayala, el rebote lo trajo González que lanzó un centro atrás, el cual conectó con una furibunda volea Monteseirín, para inflar la red a los 20.
 
Con los ingresos de Silva y Melano el Granate ahondó su intención de perseguir la victoria. El delantero cordobés ocupó la posición de centro delantero, mientras que el charrúa se paró por derecha para generar envíos. Melano dispuso de una chance tras un pase de Ayala de cabeza, pero su disparo se chocó en el cuerpo del arquero, a los 37.
 
El árbitro adicionó cinco minutos, lapso en el que parecía se decretaría la imposibilidad de obtener el triunfo para Lanús. Sin embargo, en los últimos segundos Ayala ejecutó una pelota detenida cerca de la mitad de la cancha, el balón llegó con efecto al corazón del área y Sanchéz no controló, en el rebote saltó más que nadie Martínez y con un cabezazo explotó la alegría del pueblo granate. No hubo más tiempo, dado que el juez chileno –de opaca labor- sonó el pitazo final.
 
Síntesis:
 
Lanús (2):1- Agustín Marchesín; 4- Carlos Araujo, 27- Matías Martínez, 20- Facundo Monteseirín y 6- Maximiliano Velázquez; 5- Diego González, 22- Jorge Ortiz y 16- Víctor Ayala; 7- Lautaro Acosta, 18- Ismael Blanco y 17- Marcos Astina.
Suplentes:12- Esteban Andrada, 3- Alejandro Silva, 8- Fernando Barrientos, 21- Nicolás Pasquini, 11- Jorge Valdez Chamorro, 23- Oscar Benítez y 26- Lucas Melano.
DT:Guillermo Barros Schelotto. AC: Ariel Pereyra. PF: Javier Valdecantos. Médico: Juan Manuel Olivera. Kinesiólogo: Javier Ríos. Utileros: Daniel Espasandín y Damián Cabrera.
Goles:ST 20′ Monteseirín y 49′ Martínez.
Cambios:ST 17′ Benítez por Acosta, 30′ Silva por Astina y 31′ Melano por Blanco.
Amonestados:28′ Velázquez, ST 15′ Ayala y 36′ Martínez.
 
Santos Laguna (1):1- Oswaldo Sánchez; 13- José Abella, 2- Oswaldo Alanís, 19- Rafael Figueroa y 18- Jonathan Lacerda; 12- Sergio Ceballos, 10- Mauro Cejas, 8- Juan Pablo Rodríguez y 3- Darwin Quintero; 9- Andrés Rentería y 24- Oribe Peralta. DT:Pedro Caixinha.
Suplentes:23- Julio José González, 20- Osmar Mares, 6- Marc Crosas, 7- Jesús Escoboza, 15- Eduardo Herrera, 27- Javier Orozco y 17- Rodolfo Salinas.
Gol:ST 12′ Quintero.
Cambios:ST 32′ Escoboza por Rentería, Salinas por Cejas y 44′ Orozco por Peralta.
Amonestados:18′ Abella, ST 7′ Ceballos y 49′ Lacerda.
 
Árbitro:Patricio Polic (CHI).
Asistente 1:Francisco Mondria (CHI).
Asistente 2:Juan Maturana (CHI).
Cuarto árbitro: Eduardo Gamboa (CHI).
 
Copa Libertadores 2014:Octavos de Final, Ida.
Estadio:Ciudad de Lanús, Néstor Díaz Pérez.
Fecha:miércoles 16 de abril de 2014.

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