El máximo goleador histórico de Lanús compartió este martes 6 de agosto una charla íntima y motivadora con el plantel de fútbol femenino. Fue en la sala de prensa de Cabrero y Guidi, a modo de encuentro abierto con preguntas y respuestas, donde las jugadoras de Primera B —actuales protagonistas de un gran presente deportivo— escucharon con atención cada palabra del “Pepe” Sand, quien habló desde la experiencia, con humildad y frases que dejaron huella.
Con la autoridad que le dan sus 45 años y una trayectoria cargada de logros, Sand repasó momentos clave de su carrera, reconoció errores, frustraciones y aprendizajes, y puso el foco en algo que considera central: la mentalidad ganadora se construye, se entrena y se sostiene en el tiempo.
“No importa si venís de una lesión o de una mala racha: lo importante es prepararse, enfocarse y no dejar de intentarlo. No podés bajonearte por una lesión. Hay cosas peores en la vida”, expresó ante un grupo atento y agradecido por el intercambio.

Durante la charla, hizo hincapié en el compromiso diario, la buena alimentación y el entrenamiento sostenido, pero también subrayó valores invisibles que hacen la diferencia: el sacrificio en silencio, la perseverancia, el deseo de mejorar y el carácter ante la adversidad.
“Muchas veces entrenaba solo, salía a correr solo, sin que nadie me viera. Todo eso también forma al jugador.”
También habló de la resiliencia en plena competencia y de cómo enfrentar el error sin que eso afecte el rendimiento general.
“Si erraba un gol o un pase, mi cabeza ya estaba pensando en la próxima jugada. Siempre me preparaba para la segunda pelota.”
En ese mismo sentido, dejó una reflexión poderosa para aquellas jugadoras que, además de competir, trabajan, estudian y hacen esfuerzos cotidianos por cumplir su sueño:
“Nunca se deja de aprender. A los 42 años me puse a estudiar. Nunca es tarde para mejorar.”

Hubo tiempo para hablar de la ansiedad y la exigencia emocional. Sand compartió una herramienta simple pero efectiva que usó a lo largo de su carrera: pedir ayuda.
“Cuando no me sentía bien, hablaba con un compañero, con un profe. A veces alguien que te saque del enojo o de la preocupación ya te cambia la semana.”
Y cerró con una idea que tocó fibras profundas, especialmente en las jugadoras que son del interior o viven lejos de sus familias:
“Cuando una extraña, tiene que pensar por qué está haciendo el esfuerzo. ¿Vale la pena? Si vale la pena, hay que agachar la cabeza y seguir.”
El encuentro fue un espacio de escucha, diálogo e inspiración. Un ídolo granate hablándole a las jugadoras del club con frases directas que refuerzan lo que ellas ya construyen cada día: esfuerzo, compañerismo y mentalidad competitiva.
Porque, como dijo el Pepe, “esta camiseta te la tenés que ganar todos los días.”



