Lanús selló un empate sin condimentos

Poco para analizar ha dejado el empate entre Lanús y Argentinos Juniors. En el mencionado duelo de extremos, reinó la paridad de manera absoluta y el Granate rescató un punto mientras espera la gran final del campeonato.

La presión correspondía mayoritariamente a Argentinos, sumamente presionado para ganar por su escueto promedio del descenso. La cancha pequeña, que además estaba en pésimo estado, atentó contra la estructura colectiva planteada por Jorge Almirón. Hubo pocas emociones y el empate final coincide perfectamente con la definición de justicia.

Durante un tramo del encuentro, Lanús jugó con seis habituales suplentes: Diego Colotto, Marcelo Herrera, Gonzalo Castellani, Nicolás Aguirre y Oscar Benítez. Pese a esto, mantuvo durante los 90 minutos el compromiso correspondiente. El dueño de casa tomó la iniciativa y tocó en varias oportunidades la valla defendida por Fernando Monetti.

Más allá de sus limitaciones, el Tifón de Boyacá aplicó una presión asfixiante en la medular del terreno y pocas veces Lanús pudo tener claridad en los metros finales. De hecho, la apertura del marcador nació gracias al optimismo de Maxi Velázquez (posteriormente expulsado) y a la inestimable colaboración de Camilo Vargas.

Con Lanús en ventaja, los hombres de Raúl Sanzotti comenzaron a jugar con vehemencia y golpes bruscos. Federico Beligoy, de muy mal arbitraje junto a sus asistentes, permitió que esto sucediera. Ni siquiera la expulsión del experimentado Cristian Ledesma apaciguó los ánimos del Bicho.

Un cuadro con pocos recursos pero con mucho ímpetu como Argentinos solo podía empatar a través de una pelota detenida. Y así fue, con un Carlos Bueno imponiéndose en el segundo piso de la cancha. A partir de ese momento, la cortina comenzó a bajar lentamente frente a un equipo necesitado pero flaco de ideas; y el otro concentrado en su objetivo final y más importante.


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