Luego de la victoria por 2-1 frente a Unión en La Fortaleza, el director técnico Mauricio Pellegrino analizó el encuentro en conferencia de prensa y destacó el valor de los tres puntos, en un desarrollo con distintos momentos que se definió con tensión hasta el final.
“Fue una victoria que en un momento se pudo cerrar antes y que podría haber sido más abultada. Después del 2-1 se sufrió porque el rival empieza a arriesgar, a jugar directo, y en el fútbol argentino eso siempre te genera peligro”, señaló el entrenador, quien remarcó que faltó eficacia para liquidarlo antes: “Tuvimos chances claras para cerrarlo de otra manera y no lo hicimos”.
Al analizar el desarrollo, admitió que el inicio no fue el esperado, aunque valoró la reacción del equipo: “No tuvimos un buen comienzo, nos faltó un poco de chispa y el rival estuvo mejor. Después nos repusimos, tuvimos un buen momento y nos pusimos en ventaja, pero no lo supimos cerrar”.
Consultado sobre el gol recibido cuando Lanús ganaba con comodidad, indicó que se trató de desajustes a corregir: “Son detalles que sabemos que tenemos que mejorar. Estamos en el inicio y a veces es mejor que estas cosas pasen ahora. El equipo es consciente de lo que hizo bien y de lo que tiene que ajustar”.
Respecto a los cambios y el desgaste físico, explicó que el trámite condicionó algunas decisiones: “Hubo amonestaciones, calambres y golpes que nos obligaron a modificar lo planificado. Tratamos de evitar riesgos y posibles lesiones, hicimos lo que pedía el partido”.
También se refirió a algunas individualidades y al funcionamiento colectivo, y volvió a remarcar la importancia del trabajo en equipo: “Lo más importante es que todos jueguen para el equipo. La organización, el espíritu y la voluntad hacen que las individualidades puedan brillar”.
Lanús continúa su camino con la mirada puesta en sostener el crecimiento colectivo. El próximo compromiso será este martes 3 de febrero, cuando visite a Instituto de Córdoba desde las 21:15, por la Fecha 3 del Torneo Apertura 2026.



