El extranjero del Granate habló de la clasificación a la Final por el Ascenso, analizó la durísima serie ante Gimnasia La Plata y destacó el crecimiento emocional del equipo en playoffs. Además, se refirió al rol que le da Manuel Anglese, la convivencia dentro del plantel, la conexión con la hinchada y el sentido de pertenencia que construyó junto a su familia en el club.
Lanús está en la Final de la Liga Argentina. Y en una serie donde hubo tensión, remontadas, desgaste físico y muchísima carga emocional, Michael Henry volvió a aparecer en los momentos determinantes para el equipo de Manuel Anglese.
Sin embargo, más allá de sus triples decisivos en La Plata o de los 16 puntos convertidos en el cuarto juego, el extranjero dejó algo más profundo durante toda la temporada: una conexión real con el club, con el barrio y con la gente.
“Lanús te hace sentir parte. Y eso para un jugador es muy fuerte. Desde el primer día sentí cariño, confianza y una energía muy especial alrededor del equipo. Después eso también se trasladó a mi familia, a mi esposa y a mi hija. Hay un sentido de pertenencia muy genuino acá”, expresó Henry.
La semifinal ante Gimnasia fue, probablemente, la serie más exigente emocionalmente para el Granate en toda la temporada. Y el propio Henry no dudó en remarcar el nivel del rival platense.
“Gimnasia fue el rival más duro que enfrentamos en playoffs. Tienen carácter, tienen experiencia y saben jugar este tipo de series. El Juego 3 fue una muestra de eso. Nos ganaron con claridad, nos sacaron totalmente de ritmo y nos hicieron ver cosas que teníamos que corregir urgente”, reconoció.
Lejos de esconder aquella derrota, Henry explicó que ese golpe terminó siendo un punto de reacción para Lanús.
“A veces en playoffs necesitás un golpe así para despertarte. Ellos nos superaron claramente en el tercer partido y eso nos obligó a mirarnos de frente como equipo. Nos ayudó a volver a enfocarnos. Así son los playoffs. Nadie llega hasta estas instancias sin capacidad para lastimarte”, sostuvo.
Esa respuesta apareció rápidamente en el cuarto juego, donde Lanús mostró personalidad para remontar una desventaja de diecisiete puntos en un Víctor Nethol colmado.
“Lo más importante fue que nunca entramos en desesperación. Seguimos confiando en nuestra identidad. Sabíamos que el partido iba a pedir paciencia y mucha fortaleza mental. En playoffs hay momentos donde el juego se vuelve incómodo y ahí aparece realmente la personalidad de los equipos”, explicó.
En ese contexto, Henry volvió a destacar una de las marcas registradas del Grana durante toda la temporada: la defensa.
“La defensa de Lanús tiene mucho de orgullo colectivo. No defendemos solamente para recuperar una pelota. Defendemos para cambiar la energía del partido. Para desgastar emocionalmente al rival. Para que sienta que cada ataque cuesta. Y cuando logramos eso, el equipo empieza a crecer muchísimo”, analizó.
Dentro de ese funcionamiento colectivo, el extranjero también habló del rol que le da Manuel Anglese dentro del equipo.
“Manu tiene una forma muy clara de conducir. Te transmite confianza constantemente. Me da libertad para jugar, para tomar decisiones y para leer el partido. Pero al mismo tiempo deja muy claro que lo importante siempre es el equipo. Eso hace que todos sepamos exactamente cuál es nuestro lugar”, señaló.
Henry también hizo foco en la convivencia con los otros extranjeros del plantel y cómo el grupo logró sostener una química competitiva durante toda la temporada.
“Jugar con otros extranjeros requiere madurez. Todos queremos competir y ayudar, pero este equipo entendió algo muy importante: nadie gana una serie solo. Acá todos tuvieron momentos importantes durante el año y todos aceptaron diferentes roles según lo que necesitaba el equipo. Eso habla muy bien del grupo”, afirmó.
El clima que se vivió en el Antonio Rotili durante los playoffs tampoco pasó desapercibido para el jugador del Granate.
“La hinchada de Lanús genera algo impresionante. Cuando salís a la cancha y ves el estadio lleno, las luces, la gente cantando, toda esa energía… realmente se siente. Y también lo vivís afuera de la cancha. La gente te habla en la calle, te transmite cariño y apoyo constantemente. Eso termina generando una conexión muy fuerte”, contó.
Esa identificación con el club terminó atravesando también su vida personal.
“Para mi familia esta experiencia va a ser inolvidable. Mi esposa y mi hija se sienten muy felices acá. Hicimos amigos, conocimos personas increíbles y vivimos momentos que seguramente vamos a recordar siempre. Hay lugares donde uno juega bien al básquet. Y hay lugares donde además se siente en casa. Lanús tiene eso”, confesó.
Ahora, el próximo desafío será San Isidro de San Francisco, rival del Granate en la gran Final por el Ascenso a La Liga Nacional.
“San Isidro tiene muchísima jerarquía y merece totalmente estar en esta final. Sabemos que va a ser una serie durísima, muy física y muy intensa. Pero nosotros también construimos algo fuerte durante toda la temporada. Este equipo aprendió a competir bajo presión y a mantenerse unido en los momentos difíciles”, afirmó.
Y antes de cerrar, Henry dejó una última reflexión que resume gran parte de la esencia de este Lanús versión playoffs.
“Las finales no se juegan solamente con talento. También se juegan con carácter, confianza y unión. Y siento que este grupo encontró algo muy especial en ese aspecto”.
Cronograma de la Final por el Ascenso
San Isidro vs Lanús
Juego 1: 27/05 a las 21.00 hs en San Francisco
Juego 2: 29/05 a las 20.30 hs en San Francisco
Juego 3: 01/06 a las 20.30 hs en Lanús
Juego 4: 03/06 a las 20.30 hs en Lanús*
Juego 5: 07/06 horario a confirmar en San Francisco*



