Ha llegado el instante preciso, ese punto tan anhelado y que posee un simbolismo impresionante. Existen pocas situaciones de semejante adrenalina como una serie de playoffs tan encumbrada, dado que representa el sueño de todos los competidores. Ahí se encuentra Lanús, presto a que se levante el telón de la semifinales de la Liga Argentina, donde pugnará fuerzas con Gimnasia de La Plata.
El Granate aterriza a esta instancia en un estado de forma óptimo, que se ejemplifica en su invicto en la postemporada, ya que barrió 3-0 sus dos llaves ante Quilmes de Mar del Plata y Villa San Martín de Chaco. Además, el elenco de Manu Anglese cristalizó el axioma de alcanzar su mejor versión de rendimiento en los playoffs.
El Lobo se erigió en la gran sorpresa de la temporada, porque terminó séptimo en la Fase Regular y tuvo que batallar en Reclasificación, así como logró tumbar a un candidato como Central Entrerriano y recientemente eliminó a Barrio Parque de Córdoba, siempre con desventaja de localía, lo que posibilita comprender que será un oponente complejo para el Grana.
En los enfrentamientos previos, el conjunto de Anglese se retiró victorioso, tanto en el Antonio Rotili como en La Plata, aunque esos resultados actúan como antecedentes porque ambos equipos transitan por otra realidad en la actualidad. El viernes comenzará esta batalla en el Microestadio, así como el segundo round se disputará el domingo, ambos a las 20.30. Luego, la llave se mudará a la ciudad de las diagonales el martes y jueves. En caso de ser necesario un quinto partido se llevará a cabo el viernes 22, en la casa del Grana.



